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¡Que el derecho no se detenga en la puerta de los CIES!

Las ONG denuncian el “secretismo” y “oscurantismo” de Interior en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIES).
Fuente: Europa Press Social.

Una veintena de ONG especializadas en derechos humanos y atención a inmigrantes han denunciado el “secretismo” y el “oscurantismo” que, según dicen, mantiene el Ministerio del Interior con la elaboración del reglamento que deberá acotar el funcionamiento de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), norma que, por mandato de la Ley de Extranjería, debió estar lista hace ya un año.

Fotografía: Álvaro Herraiz San Martín

Así lo han señalado en rueda de prensa los representantes de Ferrocarril Clandestino, Grupo Inmigrapenal y Pueblos Unidos, Pablo Rodríguez, Margarita Martínez y Cristina Manzanedo, respectivamente. Según han dicho, Interior les ha manifestado que no se realizará un periodo de escucha con las entidades sociales antes de la publicación del reglamento, que verá la luz próximamente.

Las entidades tuvieron conocimiento de este anuncio durante un encuentro celebrado el pasado martes en la sede del Ministerio de Trabajo e Inmigración, según ha explicado Manzanedo, quien ha detallado que la convocatoria se produjo “de un día para otro” y que la reunión fue “meramente informativa” y sus propuestas para el reglamento no fueron escuchadas.

“No había ningún documento sobre el que hablar y fue una exposición muy breve”, ha señalado la representante de Pueblos Unidos, para incidir en que las entidades sólo recibieron “titulares, sin analizar el contenido” del borrador.

De aquel encuentro, en el que según Manzanedo estaban presentes representantes de la dirección general de Integración de los inmigrantes, del gabinete de la secretaria de Estado de Inmigración y del Ministerio del Interior, las ONG han sacado la conclusión de que el Gobierno “no hará consultas previas” para informar la norma, que será publicada “cuando crea conveniente” abriendo el plazo de 15 días para alegaciones que marca la legislación.

Estas organizaciones están detrás de un manifiesto que ya han suscrito más de 300 entidades que, bajo el título ‘Que el derecho no se detenga a la puerta de los CIE’, reivindica entre otras medidas, “transparencia e información pública sobre los CIE”, información comprensible y exacta para los internos sobre su situación jurídica y sus posibilidades de reclamación, queja y recurso; y desarrollo del derecho de los internos a contactar con las ONG y de éstas a acceder a las instalaciones.

En esta línea, piden un régimen de visita que facilite el contacto y la comunicación del interno con su familia y amigos, y reclaman formación específica tanto para los funcionarios que trabajan en estos centros como para quienes se ocupan de los traslados de los internos que van a ser deportados. “Los CIE se rigen por una lógica policial y queremos que funcionen con una óptica garantista”, ha señalado Manzanedo.

El objetivo es paliar situaciones como la que ha relatado en la rueda de prensa Sandra Silvestre, sobre el padre de su hija, detenido y deportado tras un mes en el Centro de Internamiento de Aluche, en Madrid, “una experiencia muy dura, de esas que no se olvidan”. Según ha dicho, cuando le detuvieron estando en situación irregular no le dieron la opción de llamar a su abogado. Se celebró un juicio rápido y fue recluido en el CIE en espera de expulsión.

“La primera vez que fui a verle me sorprendió no poder tocarle, ni abrazarle para darle ánimos”, ha lamentado. Silvestre ha reproducido los relatos sobre el CIE que le transmitía su pareja en las visitas que se sucedieron durante el mes que duró el internamiento y ha detallado, entre otras cosas, que los policías despertaban a los internos de madrugada para realizar registros y restaban importancia cuando se les transmitía algún problema de tipo médico.

Siempre según su historia, su pareja fue trasladada a los cinco días al aeropuerto para ser expulsado del país, pero se resistió a subir al avión, fue recluido en un “calabozo” y allí “le dieron una buena paliza para que no se olvidara” de aquello. Silvestre cuenta que se enteró de lo sucedido porque del calabozo, el hombre volvió al CIE y pudo llamarla desde una cabina. Ella no había sido informada de que se iba a proceder a la deportación.

Para denunciar este tipo de casos y exigir transparencia en los Centros de Internamiento, estas organizaciones han enviado copias de su manifiesto a distintas administraciones, han convocado movilizaciones este fin de semana en varias ciudades españolas y, según han avanzado, no cejarán en su empeño.

“Ni que decir tiene que aprovecharemos los estrechos cauces legales para hacer oír nuestra voz”, ha añadido Martínez, quien ha avanzado que un grupo multidisciplinar estudiará cada artículo del reglamento cuando se publique el borrador y darán a conocer su contenido a través de todos los mecanismos que estén a su alcance.

Más información

Lee el manifiesto firmado por más de 300 organizaciones.
Infórmate en las páginas de Ferrocarril Clandestino o SOS Racismo

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