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La crisis humanitaria en el cuerno de Africa exige un compromiso firme de la comunidad Internacional

Más de 10 millones de personas sufren en el Cuerno de África una de las crisis humanitarias más graves de las últimas décadas. La peor sequía en 60 años, los conflictos en la región y la enorme subida de los precios de los alimentos han provocado una durísima crisis alimentaria en Somalia, Etiopía, Yibuti y Kenia.

Fuente: Intermon-Oxfam

Las dimensiones de la crisis son tales que Naciones Unidas ha decretado el estado de hambruna en el centro y sur de Somalia, la primera vez que se declara desde 1992.
En algunos lugares ha muerto hasta el 70% del ganado, la malnutrición llega a afectar hasta al 35% de la población y el acceso al agua es menor de 4 litros diarios. La población somalí está huyendo hacia Etiopía y Kenia, en donde los campos de refugiados registran niveles cuatro veces superiores a su capacidad. Las organizaciones que trabajaban en la zona, han redoblado sus esfuerzos para atender a las personas que huyen, aunque sólo se cuenta con fondos para el 20% de la población y los servicios están sobrepasados.
A los estragos producidos por la sequía y los conflictos, se unen las especulaciones con los alimentos de primera necesidad. Según Olivier de Schutter, relator de Naciones Unidas para el derecho a la alimentación, “el hambre es un problema político”. Sus raíces de hunden en especulaciones financieras en bolsas de Estados Unidos y Europa. “Se calcula que el alza de los precios de los alimentos registrada desde julio ha empujado a la pobreza a 44 millones de personas” (casi la toda la población de España).
Varias ONG de la Coordinadora que trabajan en la zona, están atendiendo a las poblaciones locales a través de programas de alimentación, salud y ayuda humanitaria: Intermón Oxfam, Entreculturas (a través del Servicio Jesuita de Refugiados), Unicef, Cruz Roja, Acción contra el Hambre, Cáritas, AMREF, ADRA, Plan, Ayuda en Acción, Save the Children y Farmamundi.
La gravedad de la situación exige una actuación inmediata de la comunidad internacional; no en balde 189 países se comprometieron en 2000 a reducir a la mitad el hambre en el mundo para 2015. A cuatro años de que se cumpla la fecha, aún pueden dar un giro al timón y cambiar el rumbo. Más de 10 millones de personas lo merecen.

Información de la coordinadora de ONG para el desarrollo de España

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