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Publicación del “Informe Mundial sobre desastres 2011″. Hambre y desnutrición en el mundo

Fuente: Cruz Roja Internacional

Este año, como tema de análisis central, el Informe Mundial de Desastres aborda la situación y el desafío del hambre y la desnutrición en el mundo, desbrozando las causas, las consecuencias y proponiendo algunas soluciones.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), más de 925 millones de personas padecieron hambre crónica en el mundo a lo largo de 2010, la mayoría, en las zonas rurales del África Subsahariana y de Asia-Pacífico. Es de destacar que el colectivo más afectado es la infancia, muriendo, según las últimas estimaciones, más de 9 millones de niños y niñas antes de cumplir los cinco años y existiendo 178 millones que presentan retrasos en su crecimiento. Junto con la infancia, las mujeres representan el 60% de las personas desnutridas, teniendo las niñas dos veces más probabilidades que los niños de morir de desnutrición y enfermedades prevenibles.

Con la complejidad de su interacción, la inestabilidad de los mercados agrícolas, la volatilidad de los precios, la escasez de recursos, el afán de lucro que orienta las prácticas de las empresas financieras junto a los efectos del cambio climático, se unen como las principales causas del hambre y la desnutrición. Paradójicamente, y poniendo una vez más de manifiesto el desequilibrio existente, 1.500 millones de personas tienen sobrepeso y cerca del 30% de la producción mundial de alimentos se pierde o desperdicia.

El Informe propone algunas soluciones a modo de respuesta, agrupadas en tres grupos: las orientadas a abordar los síntomas de la inseguridad alimentaria aguda, las que inciden concretamente en la desnutrición y, finalmente, las que apoyan los medios de subsistencia. Ahonda igualmente en acuerdos significativos, como que los minifundistas son el porvenir en África o la necesidad de una mayor inversión en investigación, exponiendo de igual manera ejemplos que han dado resultados positivos, como la “Bolsa de Familia” en Brasil.

El terremoto de Haití, las inundaciones en Pakistán y el terremoto y tsunami de Japón, demostraron una vez más a la comunidad internacional la relación que existe entre desastres naturales y vulnerabilidad humana, así como la necesidad y responsabilidad que tenemos de incidir en la reducción del riesgo y en la preparación y respuesta ante desastres.

Descargar Informe Completo en Ingles

Versión resumida en Castellano

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